Un altillo, con paredes de madera refugiando a dos personas casi ángeles pero muy humanos de corazón.
Allí, en el lejano Sur, donde los vientos frescos invitan al abrigo Ellos hablaron y sus corazones guardaron un secreto que cobijó sus vidas.
Impecables en sus sentimientos expresaron lo mejor de Si. Una profunda amistad pactaron antes de tomar por caminos diferentes. Hermosos seres que compartieron un día en ese tan lejano sur hoy solo Dios sabe donde están.
Relato del autor en su viaje por el Sur de Chile en Febrero de 2006
Foto del autor: Puerto Hornopiren - Sur de Chile - Feb 2006
