-Me encantan las puestas de sol. Vamos a ver una puesta de sol...
-Pero tenemos que esperar...
-Esperar que?
-Esperar que el sol se ponga.
Al principo pareciste muy sorprendido; luego te reíste de ti mismo. Y me dijiste:
-¡Me creo siempre en mi casa!
En efecto. Todo el mundo sabe que cuando es mediodía en Estados Unidos el sol se pone en Francia. Bastaría poder ir a Francia en un minuto para asistir a la puesta de sol. Desgraciadamente, Francia está demaciado lejos.Pero sobre tu pequeño planeta te basta mover tu silla algunos pasos. Y contemplabas el crepúsculo cada vesque lo querías.
-Un día, vi ponerse el sol cuarenta y tres veces. Y poco después agregaste:
-¿Sabes?...Cuando uno está verdaderamente triste son agradables las puesta de sol...
-Estabas, pues verdaderamente triste el día de las cuarenta y tres veces?
El principito no respondió.
Relato: Tomado del libro "El principito" Autor: Antoine de Saint - Exupéry
Dibujo: del propio escritor.
Foto: La foto del sol la he tomado yo mismo en el año 1996. Es un atardecer a 5500 mts de altura en el campamento nido de Cóndores, en el Aconcagua.
Sentimientos: Yo, Charly, disfruto de los atardeceres, y a veces tengo días en los que veo las cuarenta y tres puestas del sol.
Charly

4 comentarios:
GRACIAS... Amigo.
Es cierto que los atardeceres nos recuerdan quiénes somos y nos ayudan a sonreir. Un abrazo!! Gracias una vez más.
Por aquí estuve, carlos, visitando tus cumbres de siempre. Esas cornisas por las que transitás desprevenido y esperanzado.
Un saludo cariñoso.
Virginia.
hace tiempo que no veo uno....siempre madruga antes de que mi cuerpo se sienta listo para abrir los ojos
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